los Ovnis existen
y son extraterrestres.

Dr. Joseph Allen Hynek
Astrónomo norteamericano, el “padre” de la ufología.
ARTICULOS
Fenómeno Ovni / Abril 2016
Mensaje extraterrestre en el Cajón del Maipo

Chile significa muchas cosas para mí. Fue, de hecho, el primer país que me invitó para ofrecer una conferencia. Corría el año 1998 y estaba presentando mi libro “Los Maestros del Paititi”. Desde entonces ha corrido mucha agua bajo el puente: nuevas conferencias, entrevistas en televisión, expediciones y encuentros cercanos. Lugares como San Pedro de Atacama o la isla de Pascua quedaron grabados a fuego en mi ser. Pero en esta ocasión quiero hablar de una zona próxima a Santiago, un lugar de contacto que también ha sabido cautivarme: el Cajón del Maipo. En medio de las montañas, una base extraterrestre envía un mensaje.

Arriba: El Monumento Natural "El Morado", en el Cajón del Maipo.

 

Luces en el cielo

El Cajón del Maipo es un cañón andino que se ubica a solo una hora de Santiago de Chile. Corresponde a la alta cuenca del río Maipo, emplazada a unos 900 metros sobre el nivel del mar, en donde es encajonada por los cerros. Este enclave de gran belleza es elegido por muchos viajeros por sus distintas opciones de trekking y deporte de aventura. Pero, también, es un lugar buscado por su magnetismo y misterio.

Son muchos los reportes de avistamientos ovni en la zona. Incluso, hasta testimonios de encuentros cercanos con “humanoides”.

-Hablamos con investigadores de la Fuerza Aérea de Chile -me comentaba Pablo Zárate Moya, miembro del equipo de “Crónica Extraterrestre”, programa de UCV TV-, y los militares nos confirmaron que sí tenían reportes de avistamientos en el Cajón del Maipo.

­-Y qué dicen al respecto -pregunté.

-Que pueden explicar el 95% de los casos, desde satélites, iridiums flares y hasta los “resplandores de los Andes” (fenómeno producido por el plasma del Sol que impacta en las montañas), pero aún se encogen de hombros ante ese incómodo 5%.

-¿Qué hay en ese 5%, por ejemplo? -le dije a Pablo, mientras acomodaba mi silla de camping en el hermoso predio que arrendamos en el Cajón del Maipo para ofrecer uno de mis talleres.

­-No saben aún –contestó-. Dentro de ese ese 5% hay un evento que en la ufología chilena se denomina LIA (Luz Intermitente Aérea), una luz que en un principio parece ser la señal estroboscópica pulsante de un avión. Pero no. No son las luces de navegación de aviones o helicópteros. Son objetos silenciosos, sin alas, hélices, nada conocido, rodeados de una intensa luz blanca que pulsa. Como la que vimos el año pasado aquí contigo...

Pablo estaba en lo cierto. En la semana santa del año 2015, en un anterior taller de contacto, ante el enorme grupo que se hallaba reunido en el predio irrumpió una intensa luz blanca, a muy baja altura, que surcó nuestra vertical mientras emitía un destello pulsante. Sin duda, eran “ellos”...

En estos talleres de contacto he procurado compartir todas la vivencias e información disponible que hemos acumulado a lo largo de estos años de acercamientos con los extraterrestres. Si bien es cierto, he difundido esta información libremente a través de mis sitios oficiales de internet -para que el mensaje llegue a todos-, mucha gente necesita experimentar en tiempo real todo lo que hacemos: los campamentos, las charlas, las técnicas de meditación para crear las condiciones de contacto y, si “ellos” lo permiten, ser testigos de alguna aproximación. Y aclaro que no “cobramos” por ello. Solo pedimos una colaboración que permita cubrir los costos (billetes de avión, hospedaje, alquiler del predio, y un largo etcétera). Somos muy felices compartiendo todo esto con la gente.

El viernes 25 de marzo de 2016 ya estábamos instalados  en el camping. Y esa misma noche tuvimos al menos tres avistamientos. Las ochenta personas que participaban del taller fueron testigos. Era curioso constatar cómo la tecnología se ponía a servicio del análisis de todo cuanto se movía en el cielo: celulares y tablets conectados a una red de datos de internet vericaban con aplicaciones especializadas los satélites visibles, iridiums, geo-estacionarios o la ISS.

En vista de la presencia y apoyo de los guías extraterrestres, pregunté en meditación si podíamos recibir una comunicación. Un breve mensaje mental surgió de pronto en mi cabeza, afirmando: “Mañana, a partir de las 21 hs, prepárense y nos comunicaremos. Contestaremos tus preguntas”.

Ciertamente tenía algunas preguntas. Y una que me rondaba era si la actividad de los apunianos se hallaba “asociada” a otros casos de contactismo aparentemente inconexos. Oficialmente, el encuentro cercano con los apunianos tiene cuatro claros registros. El primero data de los años 50, con los campesinos de los Andes peruanos de Áncash, habitantes de los pueblos del legendario Callejón de Huaylas. El segundo registro empieza en 1960, con la experiencia de Vlado Kapetanovic en la Central Hidroeléctrica de Huallanca y su posterior cruzada de difusión. El tercer registro nos lleva a 1974, cuando el periodista español J.J. Benítez acude a un avistamiento ovni al desierto de Chilca, convocado por el contactado Carlos Paz Wells -fundador con su hermano Sixto del Grupo Rama-. El ser que coordinó el avistamiento de Benítez fue “Kulba”, un apuniano. El cuarto registro nos lleva a 1975, en España, donde un grupo de testigos empezará a recibir mensajes del apuniano “Geenom”.

Como digo, oficialmente, estos son los antecedentes más claros que involucran a esa civilización extraterrestre de Alfa Centauro -los apunianos- y su programa de contacto, iniciado en el Perú en 1955, aunque ello no les haya impedido participar de otras tareas y misiones. Pues bien, en el mundo hay otros casos que tienen, a mi parecer, la huella dactilar de los apunianos. Uno de ellos nos lleva a Italia, precisamente a la localidad de Pescara. En 1956 -solo un año más tarde del inicio del programa apuniano en el Perú-, unas ciento cincuenta personas habrían sostenido contacto con seres extraterrestres de distintas procedencias, aunque agrupados en una agenda de aproximación antropológica. Algunos de esos seres llegaban a los tres metros de estatura y lucían como los apunianos. Este programa de contacto se conoció como “Amicizia” (Amistad). Curiosamente el mismo significado de “Friendship”, que nos lleva a otros casos de contacto amigables ocurridos en Chile en la década de los años 80 -en donde varios testigos afirmaban haber sido curados por seres nórdicos que se escondían en su base secreta del sur, en el océano, cerca de Chiloe-. He conocido algunos testigos de primera mano de este caso y hasta el propio Don Francisco -un célebre conductor de televisión chileno- en el intermedio de una entrevista que me hacía en su programa de Miami, me comentó que había sido testigo de uno de los avistamientos de los “Friendship” sobre la ciudad de Santiago. El incidente fue el 17 de agosto de 1985, a pleno día, y Don Francisco lo transmitió en vivo a escala nacional (ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=eRm56B7Gz2A).

 

Arriba: el libro testimonio de Octavio Ortiz.

 

Sabía que el programa de los apunianos iniciado en el Perú se basaba justamente en eso, en la amistad, por ello difundieron tanto aquellas frases como “Todo por los demás” o “No lo olvidaré”. ¿El caso “Amecizia” en Italia y los contactos con “Friendship” en Chile están conectados?

Fue primero la periodista ítalo-norteamericana Paola Harris, y luego el periodista mexicano Yohanan Díaz, quienes me expresaron su misma sospecha. Estábamos viendo algunas piezas sueltas de un “rompecabezas”. Piezas que se empiezan a acomodar...

 

 

El mensaje de Ivika

Sábado 26 de marzo de 2016. Alrededor de las 21 horas nos reunimos para intentar recibir el mensaje señalado. Previamente habíamos hecho un trabajo con el “hipercubo”, una técnica de visualización que nos entregó la guía apuniana Ivika para controlar la energía “Minius”, que se halla presente en todo el Universo, incluso dentro de nosotros mismos (en un próximo artículo ampliaré información sobre este tema).

Justo después de terminar la meditación con el Hipercubo, se produjo un breve avistamiento, de escasos segundos, en donde un objeto brillante se desplazaba sobre las montañas para luego emitir un “flash”  en nuestra dirección. Aunque fue solo un instante, Freddy, el camarógrafo de “Crónica Extraterrestre” de UCV TV, logró captar ese momento.

Ver link: https://www.youtube.com/watch?v=XceOcFil7jA

 

Entonces llegó el mensaje psicográfico:

 

Estamos cerca, enviando este impulso telepático para orientarles. Saben que constantemente monitoreamos sus movimientos, avances y aprendizajes.

El conocimiento que encierra la energía Minius es muy importante por su mensaje de conciencia. El Minius les permitirá recordar las distintas puertas de comunicación con los núcleos del Universo. Vemos que han dado grandes pasos en la comprensión de todo esto, pero el camino aún es largo para alcanzar un elemental entendimiento del Minius y su proyección. En Atacama, como lo anticipamos, darán un paso más en ese entendimiento. El mensaje de la conciencia del empleo del Minius es fundamental para construir un nuevo hombre, un ser que viva en armonía con la creación. Al situarse en este entendimiento, verán que el Minius, más allá de ser la parte más pequeña de lo que ustedes denominan “materia”, es un camino hacia la fuente, la mente de Dios.

El encuentro en Atacama, que desarrollarán entre el 24 y el 26 de septiembre, les ayudará a interpretar porqué en este tiempo hemos reactivado estas informaciones y su difusión.

Antes de la cita en Chile, en los viajes simultáneos al desierto de Gobi y Altái, sellarán un viejo acuerdo con las más profundas fuerzas de la paz y de la luz. El 1 de agosto lo vivirán, cuando se produzca ese abrazo cósmico de esperanza a la Tierra. Ya les hemos dicho que hay compromisos que son personales e intransferibles, aunque en su caminar representen a aquellos que aún no llegaron y a muchos otros que los acompañarán espiritualmente. Ellos irán al lado de ustedes.

En los próximos encuentros y reuniones (como en Monte Shasta o Monte Perdido) nos haremos sentir, y muchos nos verán. Estamos apoyando con intensidad esta etapa del contacto porque se hallan más cerca de recordar.

Sobre tu consulta, ciertamente disponemos de instalaciones en diversas partes del mundo, especialmente en la región andina. Diversos episodios de contacto que se han reportado en Chile están relacionados con nosotros y el programa, pero no en todos los casos. Aún no es tiempo de ahondar en esas misiones, ni en las actividades científicas en islas-laboratorio que funcionan como centros de seguimiento del cambio climático terrestre y, también, como células de sanación, en donde se aplican energías y procedimientos ajenos al conocimiento humano. Hemos continuado trabajando en silencio, tal y como lo hicimos en un principio en las montañas del Perú. Caminamos con ese proceso de aprendizaje. En los Andes sudamericanos aún estamos en contacto con varios pueblos.

Queremos decirles que muy pronto empezaremos a mostrarnos en medio de la gente. Será en los lugares de protección. Apareceremos con mayor frecuencia como uno de ustedes para poder compartir desde otra perspectiva. Que ello no les sorprenda, porque no solo somos muy similares en fisonomía: tenemos el conocimiento y los mecanismos necesarios para pasar inadvertidos y mezclarnos.

Nos veremos en Atacama.

Ivika

 

Sí, Antarel en contacto:

Nos vieron en el cielo cuando llegaron aquí. Abran los brazos al encuentro fraterno, que no empieza en las estrellas, sino aquí mismo, en lo más íntimo de cada ser.

Sí, tenemos una instalación bajo tierra en esta área. Cajón del Maipo es un corredor. Volverán aquí en nuevas ocasiones. No se olviden de “El Morado”.

En Chile se formarán nuevos grupos de contacto afines a las nuevas tareas. Luego de Atacama recibirán las indicaciones.

Sobre tu pregunta, sí, en semana santa de 2017 podrán convocar a un nuevo encuentro en la zona del Uritorco.

Antarel

 

Bastián Díaz recibió también una psicografía de Antarel:

Sí, soy Antarel.

El 24 de septiembre será perfecto para el encuentro. Será el comienzo de una nueva etapa, en donde una nueva información será entregada. Este encuentro marcará un antes y un después en la labor. Muchas dudas serán contestadas. Nos verán cuidándolos todo el tiempo en San Pedro de Atacama.

Aliméntense liviano y procuren estar siempre unidos.  El día 25 nos verán con ustedes. Ricardo: recibirás aquella información trascendental que se encuentra pendiente, vayan con el corazón abierto, estamos con ustedes.

 

Ricardo Gatica recibió el siguiente mensaje del apuniano Godar:

Sí, les saludamos.

Amados hermanos se preguntan sobre el misterio de “Friendship”.

Muchos casos existen, todos reales, sin embargo asociarlo a un solo punto es un error.

Ricardo: estás en esta zona llamada el Cajón del Maipo que muchos misterios encierra, mas también respuesta tiene. En las montañas, en un volcán dormido, tenemos nuestras instalaciones. Lo conocen como “Cerro Marmolejo”, está muy cerca de la localidad de “El Morado”, donde existe un caso que demuestra nuestra presencia, el de Claudio Pastén.

Pronto más información recibirán.

Se despide Godar, con amor fraterno.

 

Arriba: parte del grupo que participó de estas experiencias.

 

Los mensajes habían sido claros. Aunque Ivika prefirió no profundizar, de momento, la relación de ellos con el caso “Friendship”, fue evidente que se refería a este asunto al mencionar las “islas-laboratorio”. Pero no quiso vincularlo totalmente a sus actividades. En el mensaje de Godar recibido por Ricardo Gatica surge la misma conclusión. Hay una conexión, pero no se puede asociar todo a un solo punto. El panorama es más complejo.

También resultaba interesante el anuncio de su presencia entre la gente como “infiltrados”. No queda claro cuándo y en donde podría suceder -y me imagino que ello hasta podría ser sorpresivo por condiciones de seguridad-, pero sí comprendo que esos acercamientos no se darían en la ciudades, sino en los “lugares de protección”, un término que usan los extraterrestres para referirse a pueblos, zonas o áreas en donde tienen una base próxima o lugar de operaciones. Para que se entienda esto, los grupos de contacto acuden habitualmente a esos “lugares de protección”, que serían como “embajadas” de la organización que agrupa a esos seres -conocida en el contactismo como la “Confederación”-. Cuando el contactado acude a esas “embajadas” atendiendo una “invitación”, activa un protocolo de acercamiento que habilita a estos seres la entrega de información específica o tareas relacionadas al programa. Es una de las tantas razones por las que grupos de contacto viajan hacia ese tipo de zonas, como lo es, por citar algunos ejemplos, Altái en Siberia, Monte Perdido en España/Francia, Monte Shasta en los Estados Unidos, Tepoztlán en México, Huascarán en Perú, San Pedro de Atacama en Chile o Capilla del Monte al pie del Uritorco en la Argentina.

Estoy trabajando en un nuevo libro que tentativamente se titulará “Protocolos de Contacto”, en donde explico estos y otros puntos para que sirva de base para la formación de grupos de investigación. Grupos de experimentadores, en definitiva, que puedan seguir un camino libre, sin formas ni estructuras, con el único deseo de crecer en comprensión en el contacto cósmico.

En Atacama, según los apunianos, fluirán las indicaciones. Y también nuevas tareas en el Cajón del Maipo, en donde ellos ya han contactado a otros testigos, como podría haber sido el polémico caso de Claudio Pastén, quien sostuvo haber tenido un encuentro cercano en 1997 con un ser de aspecto nórdico llamado “Irenko”, quien se comunicaba en un extraño idioma denominado “Corania” (¿Irdin?). ¿Todos estos casos de contacto están conectados?

Si es así, es momento de verlos en su justa dimensión.

Salimos muy contentos de este nuevo retiro en el Cajón de Maipo.

Ahora, solo hay que esperar...

 

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