Mira al cielo y
aprende de ellos...

Albert Einstein
EDITORIAL MARZO
Amatlán y el resurgir de México

Siempre sentí una fascinación especial por Tepoztlán, un maravilloso enclave de misterio situado al norte del estado de Morelos, en México. Conocí sus montañas de figuras caprichosas por culpa del investigador peruano Daniel Ruzo, el célebre divulgador de los misterios de Marcahuasi. Su libro, “El Valle Sagrado de Tepoztlán”, trazó varios paralelismos entre el cerro del Tepozteco y la montaña andina en el Perú.

Siguiendo instrucciones específicas que recibimos vía telepática por los extraterrestres, unas ciento veinte personas nos trasladamos a un punto especial de esa geografía: Amatlán. Es un maravilloso lugar de poder que en muchos aspectos me recordó, ciertamente, a Marcahuasi, pero también al Uritorco y Los Terrones en la Argentina. Me sentí como en casa.

El objetivo era llevar a cabo prácticas de meditación orientadas a la creación de realidades positivas, un ejercicio que se amplifica con el poder de la voluntad y se catapulta en lugares de poder como esta zona privilegiada de México. Qué decir, fue mágico y especial.

El encuentro había sido planificado hace más de un año. Como ya dije, todo esto sugerido por los extraterrestres. Nada, pues, hacía presagiar en ese entonces la fuerte tensión política y humanitaria que viviría México con los Estados Unidos. Hay que ser vecino de la gran superpotencia para entender que este asunto no es un tema menor, y que implica gran relevancia. ¿Nuestro trabajo en Tepoztlán-Amatlán cambiará las cosas? Siempre he dicho que solo meditando no se cambiará al mundo. Sigo pensando que el cambio viene a través de la acción y la conducta. Pero todo aquello que impulse un acto de conciencia es una corriente de aire fresco. Y eso respiramos en nuestra hermosa reunión.

Solo dar las gracias a mis hermanos de México por tanto cariño, compromiso y amistad. Ciertamente, como se nos dijo en un mensaje recibido allí mismo, en Amatlán –ya lo compartiré–, México es una tierra sagrada que ha sido marcada para enseñar con el ejemplo al mundo. Cuando México se levante, y supere sus pruebas, será esa antorcha que está destinada a iluminar.

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